Cuando detrás de las relaciones se esconde un/una psicópata.

Cruzarte con un/una depredador/a humano, un psicópata puede llevarte a la más profunda depresión, baja autoestima, sumisión... y arrastrarte hasta el denominado síndrome de Estocolmo. Necesitan humillar para sentirse poderosos/as. Son expertos/as en manipulación, verdaderos/as encantadores de serpientes que destrozarán tu personalidad ya que entre otras cosas supone un reto, un juego para ellos/as.

De la mano de Iñaki Piñuel, este vídeo contiene la información valiosísima que es recomendable que conozcas, por tu bien. Según las estadísticas, a lo largo de la vida, todos/as nos vamos a cruzar con 60 psicópatas con quienes podrás entablar gran amistad e incluso la posibilidad de que uno/una pueda llegar a ser tu pareja es elevada.

Utilizan lo que se conoce en psicología como triangulación, consiste en que una vez enganchada a la víctima, generan supuestas rivalidades con otras víctimas que puede ser algo real o ficticio. Van a dar la sensación de que otras personas muestran interés por el psicópata lo que produce sensación de mayor dependencia por parte de la víctima. Esto a su vez permitirá culpabilizar a la víctima por sus celos y desconfianza. La víctima entonces se convierte en un detective para detectar qué ocurre. Se trata de un juego perverso que transforma a una persona normal y confiada sin celotipias, en una persona que vive en permanente alerta.

Cuando te cruces con un/a psicópata en tu camino, SÁCALO/A DE TU VIDA DE INMEDIATO, no existe solución.

La relación con un/a psicópata es la VIOLACIÓN DEL ALMA.

 


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